Semana 47 · Reto 52 Semanas
¿Qué tienen en común un alcohólico y un inversor mediocre?
Que los dos juran que esta vez es la última.
Cuando vi en una película cómo funcionaba Alcohólicos Anónimos (te prometo que fue en una película) no pude dejar de pensar: joder, cómo se parece esto a los inversores.
—Me llamo Pablo y he vuelto a tocar mi cartera.
—Hola, Pablo, te queremos, pero ¿quieres dejar tu cartera quieta de una p… vez?
Y es que, igual que con el alcohol, estar todo el día tocando la cartera te mata a largo plazo. El alcohol literalmente; la cartera, financieramente.
No somos conscientes del coste que tiene cada paso en falso en inversión. Cada error no se mide solo en dinero, que también. Se mide en tiempo. Porque el dinero puedes recuperarlo, pero el tiempo no. Así que no lo malgastes.
Cuántas veces veo a gente «jugando» con su dinero, con frases como «es solo para jugar»…
Jugar está bien, pero solo con una pequeña parte de la cartera. Porque si no, te va a hacer olvidar la parte importante: la que de verdad le va a salvar el culo al viejo que todos llevamos dentro.
Para eso sirve el play money, para limitar los daños. Como esos jugadores de casino que se autoprohíben la entrada porque saben que son débiles, y que si nadie les cierra la puerta acabarán entrando y sucumbiendo al olor de los dados.
Cuando creamos El Proyecto K tuvimos claro cuál iba a ser el nombre de nuestra comunidad de Telegram:
Indexados Anónimos.
Te lo dejé caer hace 41 semanas, en la Semana 6. Y te dije que tenía una sola misión: que no toques tu cartera bajo ningún concepto.
El lugar donde puedes confesarte y rezar por tus pecados sin que te juzguen. Bueno, igual solo un poquito.
Porque si hay algo que te puede hacer mejor inversor a largo plazo, es la confianza y la disciplina para llevar a cabo tu estrategia.
Y pertenecer a un grupo con la misma meta muchas veces te aleja de los pensamientos impuros y de recaer en la compra de la próxima meme coin de moda…
Lo que Alcohólicos Anónimos sabe de tu cartera
Después de la película hice lo que haría cualquier cuantitativo con una obsesión nueva: buscar los datos.
¿Funciona de verdad Alcohólicos Anónimos o es folclore de sótano de parroquia?
En 2020, Cochrane publicó la revisión más completa hecha hasta la fecha. Cochrane es lo más parecido que tiene la medicina a un juez imparcial. John Kelly (Harvard), Keith Humphreys (Stanford) y Marica Ferri (Albacete, es broma) juntaron 27 estudios con 10.565 personas.
Y el resultado tiene matiz.
AA no consigue que la gente beba menos que otras terapias, como la cognitivo-conductual. En eso empatan. Donde gana claramente es en otra cosa: la abstinencia continua. Que no recaigas. Durante años.
Léelo otra vez con ojos de inversor.
El grupo no te enseña a beber mejor. Te impide volver a la barra.
La terapia y la reunión de los martes
Traducido a tu dinero: aprender a construir una cartera es la terapia. Entender por qué está cada activo, qué hace la renta fija cuando la bolsa se hunde, para qué sirve el oro. Eso se aprende. Y bastante rápido.
Lo difícil no es construirla. Es no desmontarla.
Y para eso el conocimiento sirve de poco. Llevas 46 semanas leyéndome. Sabes que vender en pánico suele ser la peor operación de tu vida. Lo sabías también en marzo de 2020, ¿verdad?
El problema nunca fue saber.
La revisión de Cochrane señala una pieza concreta: el padrino. Esa persona que te vigila, a la que rindes cuentas y que está ahí cuando te tiemblan las manos. No te da información nueva. Te da alguien a quien no quieres decepcionar.
Ulises no era un tío disciplinado
Era un tipo listo.
Sabía que cuando oyera a las sirenas iba a perder la cabeza. Así que tomó la decisión antes, sobrio, y pidió que lo ataran al mástil.
Eso es lo que hace un grupo. Confesar en público que has vuelto a tocar la cartera da tanta vergüenza que muchas veces prefieres no tocarla. No es fuerza de voluntad. Es diseño.
Cuidado con qué tribu eliges
Ojo, que no todas sirven.
Los foros de bolsa, los canales de señales, el grupo de WhatsApp del cuñado que ha descubierto las opciones… también son comunidades. Pero funcionan al revés: te empujan a hacer cosas. Compra esto. Vende aquello. Entra ya, que se escapa.
Eso no es un grupo de apoyo. Es un bar con barra libre.
En Indexados Anónimos la regla es la contraria: quien toca su cartera, se confiesa. Delante de todos.
Y ahí no hay nadie vendiéndote nada. Solo gente que ha hecho el mismo Taller que tú y que sabe perfectamente lo que estás a punto de hacer.
Uno de ellos lo contó en el grupo el año pasado. Acabó el Taller, eligió su perfil de riesgo y decidió entrar por trozos. Contrató el primero. Tres días después, la cartera estaba un 2% abajo: «Vaya, tenía que haber esperado tres días. Voy a ver si baja un poco más y contrato el segundo». Justo antes de contratar, la cartera subía un 3%: «Vaya, tenía que haber contratado dos días antes». Contrató. Al día siguiente, otro 2% abajo. «Y así sucesivamente».
Su conclusión, escrita por él: «Hacer timing es como jugar a la lotería».
Y luego está el que ya ha salido del bar. Otro alumno lo escribió en enero:
«Abrí mi cartera en junio. Volví a abrir la app la semana pasada. Hice la aportación anual. Deberes hechos hasta el 2027».
Siete meses sin mirar. Eso es la sobriedad financiera.
Construir la cartera se aprende. No desmontarla, se acompaña.
En el Taller K sales con tu cartera montada y entendiendo por qué está cada activo dentro. Y entras en Indexados Anónimos, la comunidad donde el que toca su cartera se confiesa.

Exdirector de inversiones y gestor de fondos cuantitativos. Cofundador de El Proyecto K junto a Joan Tubau, donde enseña inversión indexada con método cuantitativo. Diseña las Carteras K, carteras indexadas de bajo coste disponibles a través de InbestMe.
Contenido educativo, no asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de pérdida de capital; las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Transparencia: el autor diseña las Carteras K, disponibles a través de InbestMe.



